Los contadores auditores de la FEN Uchile celebran 65 años: Del papel y lápiz a la Big Data

Los académicos Jaime Miranda, director de Escuela de Sistemas de Información y Auditoría (ESIA), y Ariel La Paz, director del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información (DCS), nos hablan de los desafíos e historia de una carrera que ha ido creciendo y adaptándose a los retos de los nuevos tiempos.

Noviembre -diciembre 2023

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  • Fue durante el decanato del profesor Luis Escobar Cerda que la Facultad recogió la necesidad de organizar una carrera para la formación superior de Contadores y dar respuesta a la alta demanda de las empresas. En 1956, se creó así el curso especial de Contadores Auditores, con un plan de estudios de cuatro años en régimen vespertino, lo que permitió formar como profesionales a personas ya empleadas en el área. La Escuela de Contadores Auditores nace en 1959 al alero de la Universidad de Chile, la primera institución de educación superior en impartir dichos estudios.

    El profesor Jaime Miranda, quien lidera la Escuela hoy, sostiene que el rol del contador auditor es fundamental en Chile. “Sus ámbitos de acción apuntan a una serie de funciones claves dentro de cualquier empresa u organización, como la gestión financiera y el cumplimiento de regulaciones y normativas, entre otras”.

    Para Miranda, “nuestros contadores auditores aportan en las áreas de auditoría externa e interna, cumplimientos financieros y tributarios, detecciones de fraudes, así como toda la reportería que necesitan los directorios de empresas para dar una visión clara de la situación financiera de una empresa. Estos informes son esenciales para la toma de decisiones tanto internas como externas.

    Particularmente, nuestros egresados se caracterizan por su ética profesional, que establece estándares de integridad, confidencialidad y objetividad en su trabajo”, explica.
    El profesor Ariel La Paz, director del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información de la Facultad, apunta que el aporte histórico de los contadores auditores de FEN (y FACEA) se reconoce en varias dimensiones. Por una parte, ejerciendo roles propios de la disciplina como constructores de la información financiero-económica, o como ministros de fe de la información que otras entidades presentan al público, pero también asesorando a las empresas públicas y privadas en la interpretación y uso de la misma información. “Es notable que nuestros profesionales se han destacado en el mercado laboral por su conocimiento técnico y rigurosidad profesional en sus áreas propias, pero también como agentes interlocutores con áreas como sistemas y tecnologías de información, estrategia empresarial, o con el cumplimiento normativo y su reciente evolución hacia la mirada de la sustentabilidad”, cuenta.


    IRRUPCIÓN DE NUEVAS TECNOLOGÍAS Y MAYOR TRANSPARENCIA

    Está a la vista que la carrera de contador auditor ha experimentado importantes cambios y evoluciones en los últimos años. Hoy han irrumpido diversas nuevas tecnologías de la información, como la inteligencia artificial, así como nuevas regulaciones que marcan el quehacer de los nuevos profesionales para enfrentarse a procesos de mayor automatización y el uso de herramientas tecnológicas avanzadas. 
     
    “Antes se hacía todo con lápiz y papel, hoy todo se realiza mediante el uso de sistemas de información. Estos sistemas de contabilidad y auditoría computarizados, han agilizado los procesos, reducido los errores humanos y permitido un acceso más rápido a la información financiera contable”, dice Jaime Miranda, quien agrega que el análisis de datos e información de gran volumen (Big Data) se ha vuelto crucial para la profesión. “Ha sido posible resolver el problema de transformar los datos duros en información útil y fiable para tomar mejores decisiones. Dentro de este ámbito, la migración de datos a la nube ha impactado de forma positiva la forma de almacenar y acceder a la información financiera contable. Además, la ciberseguridad se ha vuelto un aspecto crítico en la protección de datos financieros sensibles. Dentro de este contexto, ser capaz de detectar fraudes o comportamientos anómalos es clave.Hoy existe una creciente importancia de la ética y la transparencia en las finanzas, lo que ha llevado a una mayor fiscalización de las prácticas contables financieras.

    Los contadores auditores desempeñan un papel crucial en la garantía de la integridad financiera, en la identificación de posibles fraudes y en la ética en general”, indica.

    El profesor La Paz sostiene que, en sus primeros 30 años de existencia, el contador auditor de la Universidad de Chile fue un pionero en el desarrollo de la técnica contable y la interpretación financiera. En los siguientes 35 años, dice “ha sido un profesional innovador que ha sumado características de facilitadores en la incorporación de tecnologías que apalancan el uso de los datos financieros, contables y económicos, a la toma de decisiones estratégicas, y que ha sido capaz de incorporar en su lógica de trabajo los sistemas de información, las bases de datos, la reportería, el uso de indicadores de desempeño y resultados, así como el pensamiento estratégico, para ayudar a las empresas a cumplir con sus diversos roles en una sociedad cada vez más demandante por transparencia. Desde luego, estas capacidades solamente se logran capitalizar cuando el profesional es capaz de comunicarse efectivamente, trabajar en equipo y coordinarse con profesionales de otras áreas de la organización”.


    LOS NUEVOS DESAFÍOS DEL CONTADOR AUDITOR

    Respecto al nuevo rol que están tomando nuestros profesionales ya en la segunda década del siglo XXI, el profesor Miranda apunta que la carrera se perfila “hacia el uso de nuevas tecnologías como la IA dentro de los procesos financiero-contables. Hoy prácticamente toda la auditoría se realiza sobre sistemas de información y tecnologías. Es por esto, que el análisis de datos y el analytics deberían aportar en el desarrollo de la profesión”.

    El profesor Miranda sostiene que la carrera de contador auditor se está transformando en una profesión más dinámica y multidimensional. “Por tanto, los nuevos estudiantes que deseen ser exitosos en este campo deberán adaptarse a las tendencias tecnológicas, mantener altos estándares éticos y desarrollar habilidades interpersonales y de análisis de datos avanzados para seguir siendo relevantes y contribuir al éxito financiero y estratégico de las organizaciones en los próximos años”.

    En esa línea, Ariel La Paz indica que la investigación científica nos ayuda a analizar la historia y a visualizar los desafíos presentes y futuros. “Por ahora, los resultados de investigaciones académicas dan cuenta de una economía cada vez más integrada y con menos barreras geográficas, culturales o idiomáticas. Estas a su vez buscan el establecimiento de normas y estándares internacionales para la construcción y presentación de información económica, la que utiliza tecnología avanzada para el estudio de fenómenos que están recargados de datos sensibles y privados, donde el dinero es crecientemente información digital, en mercados que absorben instantáneamente los fenómenos globales, y los países compiten por atraer capitales e inversión internacional, elaborando e implementando normativas y regulaciones que promuevan estos movimientos”.
     
    En este escenario complejo, enfatiza La Paz, “el Contador Auditor debe convertirse en un profesional integral, sólido en los principios y bases de su disciplina, pero complementando sus saberes con conocimientos que lo ubican estratégicamente como un productor y usuario de información integral, que asesora con fundamentos robustos y basados en evidencia, a los tomadores de decisión y que vela por la salud financiera de las compañías”.





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