Juan Sutil, presidente de la CPC: “El mundo empresarial ha tenido una reacción ejemplar”

En esta entrevista, el dirigente destaca los esfuerzos por mantener las operaciones y el apoyo empresarial a la comunidad a través de donaciones y programas especiales, además de la coordinación con las autoridades para aportar ideas para la recuperación. Advierte, sin embargo, que “vamos a salir de esta crisis como un país más pobre”.

mayo, junio, julio 2020

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  • En esta entrevista, el dirigente destaca los esfuerzos por mantener las operaciones y el apoyo empresarial a la comunidad a través de donaciones y programas especiales, además de la coordinación con las autoridades para aportar ideas para la recuperación. Advierte, sin embargo, que “vamos a salir de esta crisis como un país más pobre”.

    Asumió su cargo un par de días antes del comienzo de la crisis sanitaria, ¿cuáles son para usted los desafíos más relevantes de liderazgo en circunstancias tan complejas como las actuales?
    Yo diría que uno de los momentos más complejos fueron los primeros días de abril, cuando nos dimos cuenta de que teníamos que salir a comprar los respiradores y ventiladores y el mundo se estaba cayendo a pedazos. En esa fecha estábamos viendo cómo España e Italia elegían quién vive y quién muere, y había una guerra a muerte, por decir poco –en eso el ministro Mañalich tiene razón-, por los ventiladores. Eso me significó mucho desgaste y estrés porque varias veces tuvimos momentos en que lográbamos y fracasábamos, hasta que pudimos ir logrando encauzar esto, en conjunto con el apoyo de Luis Schmidt, embajador de Chile en China, y comprar los ventiladores y respiradores que hoy son tan importantes para que a ningún chileno o chilena le falte. Yo diría que eso es lo más trascendente, porque tú estás tomando decisiones que no son para ti ni tu familia ni tu empresa, los empresarios de Chile o la Confederación de la Producción y el Comercio, es una decisión para todos los chilenos; eso sin duda fue lo más complejo.

    ¿Cuáles son las principales metas que deberá dejar postergadas y cuáles otras ha debido incorporar en este cambio de escenario?
    Las metas por las cuales asumí la presidencia de la CPC eran básicamente en un contexto en que había una demanda social y una crisis política que se resuelve a través de acordar un camino para una modificación de la Constitución. Ésa es la razón por la cual parte este mandato, y lo que ocurre es que, siendo para mí una prioridad número 1, uno empieza a dedicarle menos tiempo del debido, y tiene que dedicarle mucho más tiempo a la contingencia, que para nosotros fue que, junto con esta situación política donde finalmente se tiene que definir el rol del Estado y el sector privado dentro de la economía, se cruza esta crisis sanitaria y de salud, de una envergadura tal que nos obliga a tomar decisiones muy importantes. Una de ellas fue organizarnos desde la mirada innovadora y solidaria que normalmente tienen los empresarios, y así levantamos este fondo de emergencia sanitaria, el que partimos con aportes por algo más de 30 mil millones, con una meta de llegar a 50 mil, y hemos llegado a 105 mil millones. Eso también ha demandado un desgaste enorme, porque hay que administrar esos recursos y asignarlos, y lo hemos hecho básicamente en 3 ámbitos. El primero, un despliegue a través de más de 70 organizaciones civiles y fundaciones a lo largo de Chile para poder llegar a los adultos mayores y a todas las personas o instituciones que tienen que hacerse cargo de personas que tienen preexistencia como cáncer, enfermedades renales, niños con piel de cristal, insuficiencia respiratoria, adultos mayores y niños postrados. También a través de Red de Alimentos, para poder llegar a más de 330 instituciones que apoyan a las comunidades en todo Chile con alimentación.

    El otro paquete, que ha tenido gran atención, se refiere a colaborar con las autoridades de gobierno para poder dotar de donaciones en reactivos para PCR, test rápidos, ventiladores, cánulas nasales de alto flujo, todo ello en función de apoyar al Ministerio de Salud, a sus autoridades y a toda la red pública de salud, incluso a la privada, a la que también le hemos hecho donaciones, también a lo largo de todo Chile. Finalmente, hemos hecho un aporte muy relevante con un fondo de innovación tecnológica y ciencia, donde hemos apoyado el programa de plasma convaleciente y los programas de laboratorios para futuras vacunas; financiamos también el desarrollo de respiradores hechos en Chile y ventiladores, y hemos hecho aportes sustanciales en proyectos que son de interés nacional en materia de innovación tecnológica para esta emergencia.

    Finalmente, estamos en el proyecto Siempre por Chile, donde nos hicimos cargo de alimentos para 125 mil familias del programa Familias del Ministerio de Desarrollo Social, precisamente las personas más vulnerables de Chile, y todavía nos quedan otros ámbitos de acción que queremos abordar, también a través de Siempre por Chile. Estamos pensando que hay bastantes dificultades en los hospitales porque las familias no pueden acompañar a los enfermos, y muchas veces éstos no tienen elementos de higiene mínima, como pañales para adultos mayores o cosas de aseo personal, y estamos tratando de armar los kits para apoyar a los hospitales con eso, que no son elementos de protección como los que hemos donado –al Senama, Sename, hospitales, fundaciones, un millón de mascarillas a la Cruz Roja- sino cosas tan elementales y pedestres como desodorantes o cremas para los enfermeros que se tienen que lavar las manos tantas veces.

    Por otra parte, montamos una mesa de trabajo de propuestas económicas para el reenganche de la economía, en lo cual estamos trabajando diariamente, con reuniones semanales de avance para hacer propuestas para lo inmediato, que es hoy; para el corto plazo, que son los próximos 90-120 días o seis meses, para el mediano plazo y para el largo plazo, porque si no tomamos medidas de largo plazo no hay sustento para el desarrollo del país. En las medidas de largo plazo, volvemos al punto original que son todas aquellas decisiones políticas que permitan dar estabilidad al país para poder seguir construyendo.

    ¿Cómo evalúa las medidas que se han tomado a nivel de país, y la forma en que el mundo empresarial está enfrentando la situación?
    El mundo empresarial ha tenido una notable reacción, como siempre, muy activa, oportuna, efectiva y solidaria, y eso uno lo aprecia a lo largo de todo Chile, en los diferentes rubros: minería, construcción, agricultura, forestal, pesca; y uno ve cómo cada una de esas empresas y su gente se han ido desplegando en las comunidades para apoyar y, en ese sentido, ha sido absolutamente ejemplar. Por otro lado, también hemos trabajado codo a codo con el gobierno en la mesa público privada presidida por el ministro Lucas Palacios, que sesiona todos los lunes, y ahí vamos coordinando todas las medidas y acciones inmediatas para enfrentar del punto de vista productivo la emergencia. También estamos muy cerca del Ministerio de Salud en cuanto a todas las acciones que estamos haciendo en conjunto, porque no solo hay que comprar los ventiladores, hay que importarlos, traerlos, adecuarlos, hacerlos funcionar, lo que estamos trabajando de común acuerdo con ellos y con total y absoluta coordinación. Y finalmente está la acción general del gobierno, que a mi juicio ha sido de muy buen nivel, de buena calidad, con muy buenas medidas tanto en los paquetes económicos como en el manejo de la emergencia sanitaria en su conjunto.

    ¿Cómo visualiza el período y estrategias de recuperación empresarial? ¿Cuál es a su juicio el camino que debieran seguir las empresas para superar de la mejor manera posible la situación?
    Hay muchas empresas y áreas de la economía que han podido seguir funcionando: industria, agroindustria, metalmecánica, montaje y construcción, pesca, forestal, minería, todas ellas han mantenido sus actividades con bastante fuerza y, en ese sentido, tienen que redoblar los esfuerzos en la protección de la salud de sus trabajadores y de la comunidad, pero también es muy importante que se mantenga la actividad productiva porque el país también requiere de ingresos y que haya actividad, tanto su gente como el Estado. Y tienes la otra cara de la medalla, que son aquellos sectores de servicios que están más afectados, como los restaurantes, repostería, hoteles, turismo, comercio, donde está el gran problema, y ahí hay que tomar medidas de apoyo, liquidez, probablemente subsidios de una naturaleza que permita que esas actividades se vuelvan a parar una vez que la crisis sanitaria lo permita. Son todas medidas que hay que ir tomando una a una para ese objetivo. 

    ¿Cómo proyecta el futuro post crisis, cuáles serán los impactos?
    Vamos a tener varios impactos. El primero es que Chile va a ser un país más pobre de lo que era hasta el 18 de octubre. Es un doble golpe, primero la violencia desatada desde el 18 de octubre, que afectó gravemente al sector comercio, servicio y turismo y que destruyó más de 120 mil empleos. Y ahora viene una situación en la cual vamos a salir de esta crisis como un país más pobre, el presupuesto de la nación va a tener menos plata porque se va a gastar en la emergencia en salud, alimentación, subsidio al empleo. Por otro lado, el Estado tiene menos ingresos y las empresas también. Hay que pensar que vamos a estar en un contexto donde el país cambió y lo hizo radicalmente. Sí creo que estamos en un marco en que la tecnología va a hacer mucho y a significar un cambio radical también para adelante. Nosotros estábamos acostumbrados a una forma distinta de administrar los negocios, con concurrencia física, y creo que esto va a permitir un cambio relevante de ratificación de confianza, por lo menos en el sector privado, donde la gente que puede hacer su trabajo a distancia lo está haciendo con mucha prontitud, incluso con más exigencia que localmente en las empresas. Creo que va a haber un cambio ahí bastante importante y radical, y también creo que esto amerita esfuerzos en desarrollo de infraestructura a futuro, no solo física, como son caminos, puentes, acceso a los puertos, aeropuertos, etc, sino que también mucha infraestructura tecnológica que permita que se vayan generando más oportunidades también en los sectores más apartados,rurales o ciudades menores, que tengan la posibilidad de contar con infraestructura para una mejor calidad de conexión. Creo que va a cambiar la lógica del empleo en que uno llega a las 8 de la mañana, timbra una tarjeta y se va a las 5 de la tarde y la vuelve a timbrar, eso quedó en el pasado y hoy las empresas y las personas van a tener que adecuarse a la flexibilidad laboral, al teletrabajo, al trabajo a distancia, como ocurre en muchas partes de los países desarrollados, donde la gente es más feliz de esa forma y tiene que desplazarse menos. También hay que preocuparse en esta oportunidad de la conectividad de las ciudades, precisamente para que los desplazamientos sean menores, de mejor calidad, hay un tremendo desafío a futuro para esta situación.

    Pero todo esto no tiene valor si no tenemos estabilidad política ni un acuerdo de cómo queremos dibujar un país a futuro. Si no lo tenemos simplemente todo va a quedar en el pasado. No olvidemos que el capital es como los ratones, cuando se mueve el piso se esconden, entonces hay que tener mucho cuidado porque Chile depende de la inversión extranjera y ésta y los recursos van a ser escasos. Todos los países van a quedar debilitados, dañados, va a haber menos capital y mucha competencia por las inversiones; todos los países van a querer dar condiciones para atraerlas, entonces hay que pensar que va a haber mucha observación de los inversores extranjeros. Cuando una persona quiere invertir busca seguridad, un sistema político estable, son aspectos fundamentales. Por ejemplo, el sistema de pensiones, que le ha permitido un tremendo desarrollo al país, ha posibilitado un desarrollo profundo del mercado de capitales, del mercado de créditos hipotecarios, al final quien pone la plata a los bancos para financiar a los clientes hipotecarios son los fondos de los propios trabajadores que están invertidos en las AFP. Todo eso la gente lo mira de afuera y lo hace con preocupación porque en los países desarrollados no es discusión, hay respeto sobre eso.





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